martes, 15 de mayo de 2012

Algunas propuestas del M-15-M dignas de consideración


En la tarde-noche del sábado 12 de mayo Madrid volvió a vivir otra jornada que no debe ser olvidada, sobre todo por su relevancia. La Puerta del Sol no pudo ser desalojada a las 10 de la noche, tal como se comprometió la delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes. Habría sido un suicidio del orden público, a pesar de los recursos de malos leguleyos de última hora con los que se pretendió reforzar el ministerio del Interior. Todos los engranajes que han precedido esta jornada y la actuación con la que nos vienen obsequiando estos aprendices de brujo, entusiastas amigos de la cachiporra gubernamental, apunta a unos modos de regentar la cosa pública a golpe de Decretos Leyes mucho más próxima de una dictadura que de la exigible transparencia democrática.

Y estos gritos, a veces mudos en su propuesta como el clamor de la media noche de ayer, son con los que por fuerza nos tenemos que solidarizar. Es cierto que, a la vista de la espantada del 70% de los electores que permitió que un 30% elevase a la mayoría absoluta a la derecha menos presentable de Europa (en cuanto a su falta probada de eficacia, contumacia en recetas neoliberales ruinosas y sordera al clamor de la ciudadanía desesperada), muchas voces críticas censuraron la falta de definición del M-15-M. Incluso se volvió a oír el reproche de no atreverse a formar un partido político que aglutinase toda esa indignación, huérfana de cauces al uso de partitocracia.

Este es precisamente el punto que intentaré analizar someramente, para colaborar a arrojar algo de luz en la línea del 15-M, y ver de esa forma si existe una racionalidad en sus planteamientos globales, y coherencia en los puntos concordantes con la idea de abominar de esta evidente falta de eficacia de los partidos políticos tradicionales.

La ciudadanía está harta, y ahora es una afirmación casi mundial, de que los políticos profesionales se presenten como depositarios de un fondo casi infinito de confianza de los ciudadanos que pagan impuestos con muy pocas contraprestaciones, ese 99% que soportamos, inermes o resignados, el peso de la financiación del Estado y de otras muchas más instancias no tan evidentes, como los especuladores financieros a los que se les agrupa como invisibles, impunes y arruinadores mercados. Por supuestos son mercados presuntamente sin ideología definible que buscan, por encima de todo, su propio e insaciable beneficio. Aparecen, entonces, los gobiernos como simples marionetas en manos de esos señores oscuros. Y se justificaría de esta forma antidemocrática el grito repetido de “¡No nos representan!”. Y contra ese colectivo, los políticos profesionales que bloquean (o no son sensibles) a una ya más que inaplazable participación activa y directa de los ciudadanos, es contra la que va el grito y el espíritu del M-15-M.

La exigencia de participación directa, efectiva y dinámica, es lo que está en la base del movimiento 15-M. Es ya una evidencia innegable que el futuro no se parecerá en nada al pasado, con otra forma de hacer y participar en política. Los medios informáticos son una poderosa herramienta y una mayoría de los ciudadanos, más comprometidos y sensibles, no están dispuestos a permanecer ausentes de la ciudad que han creado, en cuya geografía han crecido y vivido, y que en definitiva les pertenece.

La evidencia y la ineficacia ha demostrado que las estructuras cerradas de los partidos políticos ponen plomo en los pies de un Parlamento, que soporta impasible manipulaciones (como las falsas “herencias”, de la que las oposiciones parlamentarias no son ni inocentes ni ausentes), cuentas públicas opacas que no soportan un análisis riguroso y realista y, sobre todo, corrupciones de todo tipo que se repiten inmunes. Con un paro juvenil que no para de crecer, una diáspora de titulados que van a volcar su formación a precio de saldo fuera de nuestras fronteras y con los cauces de participación cegados o ralentizados hasta la desesperación, ¿nos podemos extrañar de la indignación de los Indignados?

La razón última es contundente: si el Sistema es la perpetuación de los privilegios de todo tipo (Iglesia, políticos corruptos, banqueros impunes y otras faunas indeseables); si el Sistema es no poner coto a los paraísos fiscales, indultar a costo de segundas rebajas a los evasores ni gravar hasta el mismo nivel a los que juegan a la especulación usando humo, mientras las rentas del trabajo soportan el grueso de la carga fiscal; y si se puede contabilizar como “pérdidas” cualquier enjuague contable; identificarse como “Antisistema” es, entonces, simplemente una necesidad vital y no un delito.


Francisco González de Tena
Doctor en Sociología
Madrid, 13 de Mayo, 2012

domingo, 13 de mayo de 2012

Comisiones de Investigación y de la Verdad

Comisión de Investigación: Delegaciones Parlamentarias de carácter interno, con poca o nula eficacia jurídica, que tratan en lo fundamental de la responsabilidad política que, como todo el mundo sabe, brilla por su ausencia;

Comisión de la Verdad: Recursos extraordinarios que ponen en marcha los países para tratar de aclarar hechos y delitos graves, con objeto de cerrar las heridas del pasado

Su eficacia está en la seriedad de las personalidades independientes que forman estas Comisiones de la Verdad y que buscan, por encima de componendas políticas, la reconciciación social en base a la verdad de los hechos. Sus objetivos son mucho más ambiciosos ya que buscan Verdad, Justicia y Reparación, en la medida que pueda alcanzar una sociedad

Las Comisiones de Investigación (como las imposibles en España Comisiones de la Verdad) se forman exclusivamente entre los diputados, a propuesta de los partidos con representación parlamentaria. Nosotros lo único que podríamos hacer es acudir cuando seamos citados formalmente para responder aquellas preguntas que la Comisión crea conveniente formular. Por lo conocido hasta ahora esta Comisiones sólo sirven para aparecer en los medios y son nada resolutivas.  

Las Comisiones de Investigación (como la que se puso en marcha, más bien una pantomima, en la Asamblea de Madrid a raíz del llamado "tamayazo") son en nuestro país muy poco eficaces, por decir algo. Son comisiones elegidas de entre los diputados o parlamentarios, procurando el equilibrio de fuerzas representatuvas, para intentar averiguar el alcance y gravedad de un problema surgido, por lo general en el ámbito parlamentario afectado. Sus conclusiones no suelen pasar de meras recomendaciones, sin alcance jurídico relevante. Son comisiones de carácter interno parlamentario.

Otra cosa son las llamadas Comisiones de la Verdad. En nuestro país no están reguladas. La experiencia existente proviene del ámbito internacional. La más conocida es la puesta en marcha en Sudáfrica para delimitar las posibles responsabilidades en las que se incurrieron en el largo perído de separación racial (el "apartheid") y para lo que se recurrió a personalidades ajenas al Parlamento, como el arzobispo Desmond Tutú. Fue una verdadera catarsis social y supuso la cicatrización de una enorme fractura social derivada de un régimen humillante y sangriento que había provocado la previa condena internacional. En España sería la única solución al pesado lastre del franquismo, como ya ha sido exigido por Baltasar Garzón. Humildemente yo había adelantado mi pequeña voz en esa misma dirección, por lo que el largo y elocuente artículo del magistrado injustamente expulsado, fue sin duda muy gratificante. 


Francisco González de Tena

Una carretera de uso común


Hoy quiero compartir con vosotros una reflexión sobre una experiencia vivida en la carretera. Tiene aplicación parabólica en nuestro propio entorno.

Ayer, viernes y víspera de otro largo puente por el día de San Isidro (¿cuándo pondremos coto a este despilfarro en falsos honores a una práctica religiosa minoritaria?) las carreteras de salida de Madrid estaban abarrotadas, sin duda por la crisis. La mayoría de los coches a nuestro alrededor se comportaban con resignada paciencia, advertimos maniobras alocadas de un coche con falsa apariencia de deportivo, un espécimen vulgar del “quiero y no puedo”. Accionaba el claxon con impaciencia e incluso trató en un par de peligrosas maniobras de desplazar al coche que le precedía. Evitamos entrar en pugna con tan peligrosos y suicidas ocupantes y los dejamos que prosiguieran su camino, sin duda basados en la idea de sentirse los dueños absolutos de una carretera que, por fuerza, ocupamos miles.

Mientras observamos cómo acosaba a los ocupantes de otros vehículos que debía aparecer sin duda a sus ojos, como intrusos en un espacio que ya era como de su propiedad exclusiva, recordé el comportamiento de algunas personas de los casos de niños robados, que se presentan a sí mismos como los únicos representantes posibles de los afectados de toda España, y se supone que también de todo el orbe mundial. Su afán de ocupar todo el espacio posible resulta peligroso para los que estamos dedicando años y esfuerzo sin reclamar ninguna contraprestación, y sabiendo que el primer espacio les corresponde a las verdaderas, no dudosas, víctimas de este drama colectivo. Queda un larguísimo e inseguro camino por recorrer y lo que menos ayuda son posturas exclusivistas, sobre todo por el obligado protagonismo institucional adoptado por el Gobierno sin duda previendo responsabilidades internacionales inmediatas.

A un interlocutor hace muy poco que me preguntaba cómo podía soportar la presencia de personajes ineficaces, que enredan asuntos delicados con daños jurídicos en principio irreparables, le respondí que “ni me ayuda ni me estorba”, simplemente le podemos ignorar. Como en la carretera de la metáfora todos los conductores llevamos un destino previsto; coincidiremos durante un trecho de la carretera común, y en esos momentos lo mejor para todos es no estorbarnos mutuamente, lo cual se traduce en una colaboración práctica. Sólo los que lleven un destino coincidente acompasarán, por interés común sus maniobras. Para el resto, sobre todo para los más suicidas y peligrosos, es necesario aplicar la frase muy común en mi tierra: “Cuando a un tonto lo colocas en un carril, el carril se acaba pero el tonto sigue hasta que se mata”. También es muy conveniente recordar otro sabio y viejo adagio: “Quien con niños se acuesta, ……. amanece”, y esto hace referencia tanto a estas estrellas fugaces, en busca de una cámara, como a los medios (llamados de forma impropia “de comunicación”) que sólo buscan noticias impactantes que les reporten audiencia. Toda persona, víctima o no, que haya tenido alguna relación temporal con individuos sin escrúpulos en el uso y abuso, la mar de evidentes, sabrá poner prudentemente tierra por medio.

Persigamos honradamente nuestros objetivos y, de paso, ayudemos a todo aquél que maniobra de buena voluntad. A los oportunistas, intrusos y demás especímenes, apliquémosle el dicho cordobés reproducido.

Francisco González de Tena
Representante institucional de Colectivo Sin Identidad
Madrid, 12 de Mayo 2012

sábado, 12 de mayo de 2012

Pagas extras que reparte la iglesia


El obispo de Alicante pide a sus sacerdotes que entreguen su paga "extra" para los pobres

Creo que,

No se trata de entregar puntualmente una paga extra a los pobres..........que me parece muy bien el detalle, pero ......¿que harán con ella, comer unos días? no, se trata de otras cosas mucho mas importantes y duraderas en el tiempo, no me sirve que quieran cubrir el expediente con esta noticia que ya se encargan de airear a los cuatro vientos, muy lógico si tenemos en cuenta que necesitan demostrar ahora y precisamente ahora lo que tenía que haber sido hace mucho tiempo, la paga extra de un sacerdote poco hace, el problema no es una paga extra un mes, el problema son las riquezas, los bienes muebles e inmuebles que atesoran, creo que Jesucristo si volviera se moriría con la misma viendo en que se ha convertido.


Lo que me serviría sería lo siguiente:

* Que declararan sus bienes y pagaran sus impuestos como todo el mundo y como todas las empresas.

* Que en vez de invertir el Vaticano en múltiples negocios bancarios y de otra índole y siguiera acumulando riqueza, invirtiera en educación, infraestructuras y en cañas de pescar no solo en el mal llamado tercer mundo, también en el primero y segundo, que ahora mismo mucha gente está al borde de la inanición en la esquina de a lado.

* Que desenmascare abiertamente al personal eclesiástico que ha cometido delitos, que lo entregue a la Justicia Ordinaria y no tenga la inmunidad que le da el Derecho Canónigo.

* Que abran los archivos episcopales, de iglesias, de cualquier centro en donde ellos hayan estado y se hayan cometido delitos contra las personas, contra natura.


* Que cuando su personal religioso hace apología de la pederastia y otras cosas, sea sancionado gravemente y apartado de su puesto, investigado para esclarecer el motivo de sus opiniones, ejemplo el Obispo de Tenerife Bernardo Alvares y otros.

* Que obligue a todo aquél cura que ha sido pederasta a salir de la iglesia expulsado por pervertir a menores, que vuelvan a la vida civil y en consecuencia que puedan ser juzgados y no sean amparados por el Derecho Canónigo.

* Que obliguen a Sores, Monjas, Clérigos, Curas, Arzobispos y Obispos a confesar los delitos y las irregularidades que han hecho posible que muchos niños hayan terminado cambiados de familia, que no los esconda y sustraiga de la opinión pública ni de la sociedad en general.

* Que todo cura o religiosa que haya traficado con niños que igualmente les obliguen a salir de la iglesia para que puedan ser investigados y  juzgados.

* Que haga un acto de contrición y reconocimiento de los pecados tal y como manda la santa madre iglesia, no pidiendo un perdón público, no, investigando desde dentro cada una de las acusaciones lanzadas contra su personal religioso.

Por último y como final, que sanee a la iglesia despojándola de todos aquellos elementos que la mancillan y por consiguiente hace que se aparten los fieles, sin tener en cuenta, cargos ni prebendas, es mejor una iglesia con menos gente pero mas sana.

De una católica apostólica romanica



Fotos entre otros sacadas de:
http://desmotivaciones.es/885836/Cambio-tesoros-del-Vaticano

jueves, 3 de mayo de 2012

OBJECIONES DEL “COLECTIVO SIN IDENTIDAD” AL PORTAVOZ DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA.




Hemos leído con atención las manifestaciones que, por parte de su portavoz Sr. Martínez Camino, han realizado en relación con los casos de robos de niños en algunos centros hospitalarios españoles a lo largo de casi cinco décadas. Como Colectivo Sin Identidad, que reúne a un considerable número de afectados de Canarias, nos vemos en la necesidad de hacer algunas puntualizaciones basadas en los datos y el conocimiento, testimonial y documental, de que disponemos y que oportunamente pondremos a disposición del ministerio público.

No nos cabe duda de que la Iglesia, como institución y en especial su jerarquía, colaborará con la Justicia en el esclarecimiento de aquellos extremos en los que sea requerida para ello; lo contrario sería impensable además de constituir, en sí mismo, un nuevo delito. Pero por lo que a nosotros nos afecta tenemos que afirmar, con toda franqueza, que hasta ahora no hemos encontrado el más mínimo apoyo y acceso a fuentes que son esenciales en la documentación básica para demostrar la existencia (o inexistencia, lo que aún es más lamentable) de indicios racionales de delitos muy graves. Nos estamos refiriendo al acceso a los Archivos Eclesiásticos, y más concretamente los que se refieren a las Aguas de Socorro en los centros clínicos y administrados por los respectivos capellanes. Aún más sospechoso es que esos Registros, esenciales para completar documentaciones sin las que los órganos judiciales de primera instancia se limitan a archivar las denuncias por falta de pruebas, no suelen estar donde debieran. Esta ha sido, hasta ahora, una constante obstruccionista sospechosa por parte de la Iglesia; máxime cuando nos estamos refiriendo a datos supuestamente públicos y que, en último extremo, pertenecen legalmente a sus titulares o herederos.

No descubrimos ningún secreto cuando afirmamos, con todo el respeto que la situación exige pero también con toda rotundidad, que la Iglesia Católica y en especial su jerarquía ha sido durante muchos años una aliada perfecta de la dictadura, a la que prestó (y sigue prestando en su comportamiento) una lealtad fuera de toda duda. Nosotros no queremos pre enjuiciar en su conjunto comportamientos, presuntamente delictivos, de personas e instituciones concretas. No vamos a juzgar quienes se han comportado con ética y quien ha carecido de la misma y se ha aprovechado de la vulnerabilidad de muchas madres, la Orden de las Hermanas de la Caridad ideológicamente se prestaron al Servicio Social, ganando adeptos para su causa e ideología,  ello no puede servir de coartada generalizada para sustraer a la acción de la Justicia actos reiterados a lo largo del tiempo –según nos consta documentalmente y por múltiples testimonios que se acreditarán en su momento– que constituyen delitos contra los Derechos Humanos, como son el rapto, la alteración dolosa de la identidad (nuestro objetivo número uno), la consideración de los neonatos como simples objetos de transacción o regalo, e incluso de exportación al extranjero como en su momento intentaremos demostrar. Uno de los casos más escandalosos, de entre nuestros asociados, es el de una adolescente raptada por una monja de esta Congregación de Caridad y trasladada sin conocimiento (ni por supuesto aprobación) de su familia biológica existente y conocida, hecho este denunciado públicamente por la Ex Hija de la Caridad Mercedes Sánchez además del traslado y sustracción de niños.

No es este el momento ni el medio para entrar en una casuística que se sustanciará en el ámbito legal correspondiente, algunas de cuyas diligencias ya han sido iniciadas a nuestra instancia. Pero de una cosa sí queremos dejar constancia y que debe ser considerada como un principio al que, como ciudadanos, no vamos a renunciar: los valores y la ética cívica, en este caso y en lugar preeminente la Justicia, están por encima de los respetables valores morales que rigen las creencias religiosas. Y este es un principio que parece, por lo detectado en la jerarquía de la Iglesia, que es justamente considerado al revés. Bajo la apariencia de un ejercicio de caridad cristiana tenemos evidencias que apuntan a que han existido sacerdotes y religiosas que han apuntado en una dirección mucho más prosaica y, en todo caso, alterando de forma inadmisible los vínculos biológicos materno-filiales.

No hace falta que se nos digan que el contexto en el que estos hechos ocurrían eran social y económicamente muy distintos del actual; algunas de las personas que firman este texto son expertos en la contextualización de hechos muy lejanos en el tiempo, pero no por ello impunes a la Justicia Universal. En este aspecto sí nos gustaría que el concepto de Catolicidad (que hace referencia explícita a ese ámbito universal) no fuese alterado para justificar actuaciones injustificables en el plano Humano y Divino. El silencio, legítimo desde un punto de vista procesal, casa muy mal con la necesaria y declarada colaboración con la Justicia y, sobre todo, le hace un flaco favor al propio concepto de Caridad Cristiana para con personas que arrastran un dolor casi imposible de mitigar a estas alturas. La Iglesia Católica, como ya hemos afirmado en otros textos, tiene una estructura fuertemente jerarquizada y piramidal; en ese orden institucional es casi imposible que se den actuaciones irregulares (por aplicar un concepto leve) que escapen al conocimiento, y por tanto responsabilidad, de los superiores jerárquicos. En ese sentido tratar de desviar la responsabilidad hacia el plano personal, cuando se está actuando en el ámbito de una congregación con sus propios controles éticos y morales (y sobre todo cuando no son hechos puntuales, sino continuados en el tiempo y en espacios de un especial riesgo para los menores confiados a su custodia), permítasenos al menos el beneficio de la duda razonable sobre la implicación institucional.

COLECTIVO SIN IDENTIDAD, 2 de Mayo, 2012.


lunes, 30 de abril de 2012

Niños Robados, un terreno pedregoso, no resbaladizo



RESPUESTA A DANIEL ARASA VILLAR


Opinar sobre lo que se desconoce es un vicio nacional muy arraigado. Y este caballero, tan vinculado a temas de comunicación (por favor, léase manipulación) de la Iglesia, cae de forma ridícula en esa tendencia. Si en realidad fuese “profesor de comunicación” debería saber, o al menos asesorarse, que para opinar sobre algo de lo que sólo tienen tópicos e ideas superficiales es preciso hacerlo con datos reales y contrastados. Su pretendido artículo “Niños robados, un terreno resbaladizo” publicado en Forum Libertas carece de un mínimo rigor, y me quedo corto. Desde luego el medio utilizado para exponer su inane opinión le califica sin mayor problema de ubicación.

Repite este caballero todos los tópicos manidos que la derecha más reaccionaria y sus adeptos están propalando con absoluta impunidad, amparados en una red extensa, y muy bien dotada económicamente en tiempos angustiosos, de medios de intoxicación que, para desgracia de España, son casi totalitarios en el panorama actual de medios en nuestro país. Repiten hasta la saciedad los mensajes que luego tiene uno que soportar con indignación en boca de cualquier individuo en bares y taxis. Son el caldo de cultivo preparado con todo cuidado para amoldar los votos que traen lo que todo el mundo puede hoy comprobar.

En esta ocasión ha pinchado en hueso, al menos por lo que a este servidor concierne. No voy a abrumarle con las acreditaciones académicas desde las que me permito exponer algunas consideraciones, pero al final si me permitiré hacerle algunas recomendaciones que cualquier “comunicador” (y máxime si se pretende profesor, que en su caso parece más bien derivado de profesar determinadas creencias carentes de rigor científico) debería tener como premisas inviolables para no hacer el ridículo.



Primero, como mínimo desde hace cuatro largos años existe –y pondré en su momento en el ámbito jurídico en el que se sustancian delitos de lesa humanidad, no sé si sabe de lo que estoy hablando– una copiosa y bien sustentada base documental y testimonios que hablan de un problema de Estado, no sólo de las familias afectadas.

Segundo, desde el primer momento los más ponderados y avisados hemos reconocido explícitamente que muchos de los adoptantes lo fueron de buena fe y por ahí también ha hecho un juicio de valor apresurado.

Tercero, lo que no se puede sostener con un mínimo de rigor de primaria es que los intermediarios (piadosa calificación para personas que son, con toda rotundidad, presuntos delincuentes) no incurrieron de forma deliberada en engaños dolosos al afirmar muertes que ya se han demostrado burdas supercherías; no cometieron raptos demostrables en su momento de forma documental irreprochable; no constituyeron redes criminales para sustraer, trasladar ilegalmente neonatos a través de toda la geografía española, alterar criminalmente la identidad de seres indefensos; despreciar el dolor de las madres ultrajadas en sus afectos más íntimos; y lo que resulta más escandalosos sostener que “muchas madres dieron a sus hijos de forma consciente”. Puede existir algún caso (yo no me he encontrado ninguno, posiblemente este experto sí tenga documentación probatoria de su afirmación), pero de forma inductiva es científicamente inaceptable elevar a la categoría de generalidad lo que pueden ser casos concretos demostrables y que se tendrán que acreditar de forma indudable ante el ministerio público en su momento.

Cuarto, la implicación formal de la Iglesia Católica quedará demostrada en su momento. Por ahora me voy a permitir sólo una mínima puntualización que sin duda ese comunicador de parte tendrá que admitir. La Iglesia es una estructura fuertemente jerarquizada. Como nadie puede tampoco ignorar las actuaciones reiteradas, extra lege, y con una evidencia que sólo se puede entender desde una situación de impunidad asumida, no podían quedar sustraídas al conocimiento de los responsables jerárquicos naturales en especial, como sin duda conoce todo el mundo, invisibles al ordinario del lugar, esto es los respectivos obispos de cada diócesis en las que se realizaron actos de este tipo. Eso, con la Ley en la mano (incluyendo el Código de Derecho Canónigo), implica una responsabilidad institucional.

Quinto, y una última aseveración no menor. No es posible sostener que, sólo un sentido viciado del principio moral católico de caridad, animaba a esos “benéficos intermediarios”. Permítame recordarle un principio que suele olvidar reiteradamente la jerarquía católica española: la ética cívica y el sometimiento a los principios generales de la Ley son de obligada observancia por parte de todos los ciudadanos, religiosos y laicos. En el plano privado será muy respetable el seguimiento de la moral particular, e incluso si no vulnera ese marco jurídico general de convivencia cívica, aplicar esas normas de moral privada a las relaciones inter personales como ciudadanos, pero eso nunca podrá justificar el jugar a ser semidioses para reasignar a neonatos fuera de su ámbito genealógico. Eso debería ser sagrado incluso para los que tienen tan bajo concepto de la Justicia y los Convenios Internacionales de Derechos Humanos.

Por supuesto no agoto con esta sucinta exposición mi radical rechazo de tan sesgado artículo de opinión. Las recomendaciones que apuntaba al principio se puede sintetizar en algo muy simple: previo a lanzarse a opinar de lo que tan cristalinamente desconoce, haría lo correcto informándose de forma fehaciente.

Francisco González de Tena
Doctor en Filología y doctor en Sociología.


domingo, 29 de abril de 2012

Religión, antigüedad y existencia, la realidad


En contestación a algunos comentarios que me han llegado sobre que la iglesia católica es la mas antigua del mundo y que además es la única que ha acompañado a la humanidad, dando por supuesto que sin la iglesia el mundo no existiría y que los ministros y religiosos de la iglesia católica le darán un día cuenta al creador cuando “falla”, que parece que queremos derribar a la iglesia, siendo esta la mas perseguida desde tiempos inmemoriales, tengo que hacer unas puntualizaciones aunque bastante someras y simplistas por imperativos del espacio.



Desde el principio de los tiempos al ser humano lo han acompañado varios tipos de creencias existencialistas, morales y espirituales al que se le ha dado el nombre de religión.

Cada religión ha estado estructurada y asimilada en las tradiciones sociales de cada etnia que la practica, que abarca las creencias, ritos, prácticas y enseñanzas.

El ser humano ha usado las religiones para dar sentido a su existencia, la religión o mas bien la palabra religión se convirtieron en organizaciones religiosas para respaldar su ejercicio, casi siempre bajo formas de entidades legales.

La religión es un estilo de vida y de sociedad, también se utiliza para tener una obligación de conciencia en cumplimiento del deber de la religión practicada por los individuos pertenecientes a la misma.

La religión desde el principio de los tiempos estaba relacionada con las divinidades y expresaba el temor y las supersticiones, la evolución sería larga de explicar y nos tendríamos que meter a explicar no solo la etimología de la palabra sino también los diversos enfoques de los estudios de la religión o religiones.

La concepción teológica por conceptos y clasificación de las religiones serían: monoteístas, politeístas, teístas, no teístas, dualístas, henoteístas y panteístas.

Después están las religiones por origen que serían: semíticas, índicas, neopaganas, iranianas, tradicionales nativo americanas y tradicionales africanas.

Las que son por revelación son las de carácter sobrenatural con dogmas de fe, ritos y normas que deben seguirse, también están las no reveladas en las que el mensaje es enviado a través de deidades o espíritus.

También están las sectas mucho mas modernas en tiempo, que no son reconocidas como religión, con complejos organigramas, son grupos de personas con afinidades comunes que a través del tiempo han adquirido una connotación de carácter religioso, que ha tenido problemas judiciales por practicas de manipulación mental o tener carácter destructivo, en muchos países no están reconocidas.

El Cristianismo coexiste con el Islam, Budismo, Espiritismo, Judaísmo, Sintoísmo, Neopaganísmo......., entre otras que sería largo enumerar.

Casi todas las religiones tienen su lado exotérico y esotérico.

Para finalizar y resumiendo, hay que distinguir entre la religión y la postura religiosa, la religión es un sistema de creencias, preceptos, prácticas y rituales y la postura religiosa es la forma en la que un individuo se identifica frente a una o varias religiones.

Cada religión y los individuos pertenecientes a ella creen que la suya es la verdadera y única, estamos ubicados en la religión que nos ha tocado en suerte y al grupo en el cual hemos nacido, esto no quita que seamos reflexivos y críticos no solo con nuestra propia religión sino con las demás, todas y cada una de ellas tienen cosas buenas y cosas malas, el exceso y el fanatismo convierte a las religiones incluyendo la católica en sistemas opresores y manipuladores en las vidas de sus fieles, la religión católica no es la mas antigua del mundo, solo tiene 2000 años, el judaísmo tiene aproximadamente 5000 años, etc.... pero los cimientos de la religión en general nació en Mesopotamia, el resto de religiones politeístas son derivadas del culto de Mesopotamia, la segunda mas antigua se ubica en Sumeria y adoptaron distintos nombres según los pueblos que le rendían culto.

En la nuestra, el catolicismo que se basa precisamente en los relatos bíblicos de la creación del hombre y el diluvio universal es una copia bastante tergiversada de los escritos mesopotámicos, datan de mucho antes de los escritos hebreos y de ahí en adelante hasta hoy. Jesús de Nazaret vivió en el siglo I y hasta 30 años aproximadamente después de su muerte no se empezaron a redactar los evangelios que son de donde parte la tradición cristiana.

Esto es un somero resumen bastante incompleto pero que le indicará que ni la religión católica es la única, ni la verdadera, ni la que va a proporcionar la salvación eterna, puesto que cada una de las religiones con sus variantes predican lo mismo, distinto es que usted o yo queramos creer en lo que creemos.

Como católica y con el libre albedrío que tenemos, mi reflexión me lleva a creer que Jesucristo murió en la cruz y se sacrificó por nosotros NO para que vivamos una fe religiosa basada en el terror, la venganza de Dios, en todos los castigos del infierno y de un Dios que solamente nos vocifera, aunque en una ocasión si que vociferó y se mostró violento con los mercaderes, prefiero creer en un Dios bondadoso que supo separar lo material de lo espiritual, cosa que hoy día van de la mano, sobre todo dentro de la iglesia y patrocinado por el Vaticano y sus súbditos que son todos los componentes del clero, Dios es amor y desprendimiento, cosa que el Papa y la curia de Roma parecen haber olvidado, los preceptos predicados no se cumplen, la iglesia almacena riquezas, mientras muchos de sus fieles mueren de hambre, miseria, dolor y no son asistidos en la dimensión que predicó Jesucristo, en donde muchos de sus fieles son manipulados, humillados, ninguneados y utilizados y no creo que sea esto lo que dijo Jesucristo que se hiciera con la humanidad, por último los seguidores de Cristo, sus apóstoles escribieron los evangelios según su propia interpretación para la época, que no digo que no sirva para esta, Jesús no dejó nada escrito y fueron los apóstoles los que se hicieron eco de sus palabras a sus propias interpretaciones como dije anteriormente, sin embargo el primer escrito mas antiguo que se conoce es el Papiro, un fragmento del primer documento que data del año 125 después de la muerte de Cristo, este es un fragmento de los Evangelios de San Juan.

Para no extenderme mas y como último comentario, el mundo existe porque existe dentro de una galaxia que estaba aquí antes de la existencia de cualquier signo de vida y de creencia, los procesos químicos y el tiempo hicieron que apareciera la vida en diferentes formas, el hombre fue de los últimos en aparecer como tal y evolucionó a partir de los hombres de Cromañon y Neandertal, de ahí en adelante la evolución intelectual y social de los primeros homo erectus han hecho el resto.

Tan perseguida ha estado la religión católica como el resto de religiones, solo hay que leer la historia y evolución del resto de religiones para darse cuenta.

Cuando los ministros de la iglesia fallan, la iglesia falla, nadie quiere derribar nada, lo único que queremos es transparencia, que los religiosos pecadores salgan de sus madrigueras, a algunos los conocemos a otros no, pero si que los conocen dentro del seno de la iglesia que los tapan y amparan, que acepten todas las cosas malas que han hecho escudándose en peregrinas interpretaciones de las normas morales y a sabiendas, que acepten sus consecuencias y que salgan de la iglesia, que vivan su vida, pero que no sigan ocultándose entre las sayas del Papa y la impunidad que les da el Derecho Canónigo, vestir los hábitos y los convenios a los que hayan llegado con el estado y sus instituciones, no me sirve un ministro de Dios que utiliza para sus mas bajos instintos a los fieles, tampoco le sirve a la iglesia, es mas, la perjudica, para tener una iglesia sana hay que extirpar los forúnculos, tampoco me sirve que le de cuentas a Dios por lo que hayan hecho a las personas indefensas que estaban bajo su férula, la verdadera confesión deberá ser pública, las cuentas hay que darlas a los perjudicados a la cara y a la sociedad, tienen que lavar sus propios pecados siguiendo el ejemplo que predican los evangelios, no me basta con un simple "perdón me equivoqué o lo hice mal", no, para que les pueda conceder el perdón tienen que pagar y cumplir la penitencia, esta será reconocer todas y cada una de las acciones cometidas contra natura en nombre de Dios, de la religión y de la moral que quisieron imponer según sus propios criterios sin respetar los deseos ajenos, dejar sus vestimentas religiosas y convertirse en paisanos para que puedan cumplir verdaderamente la penitencia así como el castigo que merecen.

Espero haber aclarado la confusión que tienen muchas personas, nadie quiere derribar nada, ni perseguir ni difamar a nadie, solo se pide lo que es justo, la iglesia como entidad publica que es, es responsable de las acciones de sus representantes, desde el Papa pasando por por los Cardenales, Obispos, Curas, Monjas, etc..... es responsable por ocultamiento y complicidad de los delitos cometidos por algunos miembros del clero, también se debe a la transparencia y al ejemplo ante sus fieles.


 
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